¿Qué es el movimiento Zero Waste o Residuo Cero y cómo aplicarlo en nuestro día a día?
- Maria Santana Mañé
- 28 mar 2020
- 3 Min. de lectura

Vivir sin residuos
Hoy en día, escuchamos esta expresión cada vez más frecuentemente, y sabemos que está relacionada con cuidar el planeta y mantener un estilo de vida "healthy". Pero ¿en qué consiste exactamente este movimiento y cómo se puede traducir en un estilo de vida?
Residuo Cero es un movimiento, creado y precursado por Bea Johnson, que defiende el consumo responsable y la reutilización de productos para cuidar el medio ambiente.
Este movimiento se basa en la regla de las 5 erres:
Rechazar lo que no necesitamos
Reducir lo que necesitamos
Reutilizar los envases y materiales y optar por el consumo de segunda mano
Reciclar todo aquello que no se pueda rechazar ni reducir y
"Rot" o descomponer la materia orgánica para obtener abono natural
Y es que según la Alianza Internacional "Zero Waste", la cultura del "usar y tirar" y el ritmo de consumo desenfrenado, sobre todo en los países desarrollados, está causando serios problemas medioambientales.
Cero Residuos en casa
Según un informe del Banco Mundial, las ciudades generaron durante el año 2016, 2010 millones de toneladas de residuos sólidos. Los expertos pronostican que esta cantidad aumentará en un 70% hasta llegar a 3400 millones de toneladas en 2050, si seguimos el mismo ritmo.
¿Qué podemos hacer los ciudadanos en nuestro día a día para frenar esta situación? En este sentido, debemos tener en mente no solamente plásticos, sino también ropa, muebles, móviles, ordenadores, y un largo etcétera de objetos que desechamos rápidamente debido al consumismo extremo. Si bien es verdad, que el más peligroso de estos residuos es el plástico, debido a su toxicidad, su difícil y escaso reciclaje, su largo tiempo de degradación (¡tardan entre 100 y 400 años en degradarse!) y la contaminación que genera, tanto en el mar como en la tierra, una vez acaba su vida útil.
¿Y en la práctica?
Repensar nuestra forma de comprar: por ejemplo, pensar en evitar comprar aquellos alimentos que vayan sobre envueltos en envoltorios de plástico, por ejemplo, la fruta cortada y envasada, huevos o pan con envoltorios de plástico... Otra forma de contribuir al menor gasto energético en la producción de los alimentos que comemos, puede pasar por disminuir el consumo de carne o comer frutas y verduras de temporada.
Envases reutilizables: prueba a comprar productos como la pasta o las legumbres, el arroz... a granel, llevando tus propios botes de cristal, y utilizando tus propias bolsas de tela o reciclables. Lleva una botella de cristal o acero a tu trabajo o lleva tu propia bolsa de pan de tela a la panadería (¡como las de nuestras madres y abuelas! :) )
Hazlo tu mismo (do it yourself, handmade): Una buena de forma de reducir residuos es hacer tú mismo tus productos de cosmética. Si tienes espacio, puedes plantar un pequeño huerto urbano, o si no, seguro que te caben en el balcón 3 o 4 macetas para tener siempre mano plantas aromáticas para cocinar ;)
Sobre todo, el ejercicio que te invito a hacer es: párate, piensa, reflexiona, y te darás cuenta de todo aquello que cada uno de nosotros podemos hacer para contribuir a cuidar el planeta que nos brinda todos los recursos que necesitamos para vivir. Piensa, sé consciente, valóralo. Los recursos no son ilimitados.
Para terminar, os dejo un vídeo de Bea Johnson, subtitulado al español, que a mí me ha inspirado mucho a la hora de empezar a transformar mi vida en este sentido, y a crear este blog. Yo muchas veces me he excusado anteriormente en el comentario "Soy solamente una persona, ¿cómo va a contribuir esto al planeta?" Pues mi aportación pasa también por compartir con más gente este movimiento e intentar crear conciencia para que el movimiento crezca.
Espero que hayáis disfrutado con esta entrada y la hayáis encontrado interesante. ¡Nos leemos en la próxima!
Un abrazo,
María.

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